Ursula Gauthier, la periodista francesa expulsada por el Gobierno chino tras un artículo que disgustó al régimen comunista, abandonó el país advirtiendo que su caso sienta un negativo precedente que podría repetirse, especialmente con la aprobación por Pekín de leyes que incrementan la censura.
Con la nueva Ley Antiterrorista, aprobada el pasado día 27, un día después de que se confirmara su expulsión, "ahora tienen los medios para hacer lo que han hecho conmigo, pero legalmente", declaró a Efe Gauthier, corresponsal de la revista "Le Nouvel Observateur", escasas horas antes de tomar un avión hacia París.
Esta controvertida ley incluye estrictas normativas sobre cómo informar sobre actos terroristas en suelo chino y prácticamente sólo permite a los medios de propaganda nacionales difundir información de primera mano sobre esos sucesos.
"En el futuro, si ellos lo deciden, incluso podrán llevar a juicio (a periodistas), y será una situación realmente preocupante. Les he dicho a muchos franceses y europeos: ¿De verdad vais a quedar esperando, sin reaccionar, hasta que algo así ocurra?", lamentó.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino rechazó renovar la acreditación de periodista de Gauthier, abocándola a la expulsión, a raíz de un artículo publicado el 18 de noviembre sobre la reacción de China tras los atentados terroristas de París en el que aseguraba que Pekín escondía ulteriores motivos con su aparente solidaridad.
El Gobierno comunista sostiene que ese artículo, en el que también se criticaba la política de China en su región occidental de Xinjiang (habitada por minorías musulmanas y donde cientos de personas han muerto en enfrentamientos armados), Gauthier justificaba el terrorismo y auguraba más ataques de ese tipo.
"Dije lo mismo que otros periodistas", afirmó la periodista, quien con anterioridad denunció que con su expulsión Pekín busca "dar ejemplo" e intimidar al resto de la comunidad de informadores en China para que cambien su tratamiento del conflicto en Xinjiang.
Aunque Pekín ha declarado que el artículo de Gauthier "dañó los sentimientos del pueblo chino", la periodista aseguró a Efe: "También deberían pensar en los sentimientos del pueblo francés. Sufrimos un terrible ataque, ¡y ellos dicen que una periodista de Francia era amiga de terroristas!".
Gauthier tiene previsto apurar hasta el último minuto su visado en China, ya que el vuelo saldrá a la 1 de la madrugada hora local (17:00 GMT) y pasará los controles de seguridad pocos minutos antes de la medianoche, cuando éste expire y finalice el año.
En su último día, la reportera contó que cerró su cuenta bancaria y encontró tiempo para escribir su último artículo como corresponsal en China -"uno sobre un monasterio tibetano"-, antes de hacer las maletas y prepararse para volar a Francia con intención de tomarse unas vacaciones, pues se siente "muy cansada".
A raíz de su artículo, Gauthier recibió amenazas de muerte, algunas incluso publicadas en comentarios de medios oficiales chinos como "Global Times" o "Diario del Pueblo" en su versión digital.
Preguntada sobre si espera poder regresar en un futuro cercano a China, la periodista se mostró "poco confiada": "La reacción (del Gobierno) fue muy rápida y de repente estaba en todos los medios, no creo que ahora de pronto se olviden y me digan: Vale, puedes volver".