Los manifestantes recorrieron las calles de Los Ángeles la noche del lunes, rompiendo ventanas, atacando a la gente en las aceras e irrumpiendo en una tienda de la cadena Walmart, en la tercera noche de protestas en California por la absolución del vigilante vecinal George Zimmerman en el juicio por el asesinato a tiros del adolescente negro Trayvon Martin.
Otros bloquearon una autopista importante en el área de la bahía de San Francisco. Catorce personas fueron detenidas por múltiples actos de vandalismo y varios asaltos en el distrito Crenshaw de Los Ángeles. Se pudo observar a un hombre con una herida en la cabeza, y el integrante de un equipo de televisión sufrió lesiones menores en un ataque.

Las protestas comenzaron el sábado en la noche en California, después de que el jurado en Florida emitió su veredicto.
Zimmerman fue absuelto el sábado por la muerte a tiros de Martin, un adolescente desarmado cuyo asesinato desató un fuerte debate en todo Estados Unidos sobre la caracterización racial, la defensa propia y la justicia igualitaria.

Más de 300 policías fueron desplegados en el lugar y al principio evitaron enfrentarse directamente a los manifestantes para permitir una conclusión pacífica a la manifestación, informó en conferencia de prensa el jefe de Policía, Charlie Beck. Sin embargo, Beck advirtió que tomaría una postura mucho más estricta en las próximas noches.
“No se puede permitir que esto continúe”, dijo Beck.
El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, dijo que los problemas fueron causados por un pequeño grupo de personas que se aprovecha de la situación.
“El juicio que vimos en Florida ha encendido pasiones, pero debemos asegurarnos de que no encenderá la ciudad”, sostuvo Garcetti. Los manifestantes que entraron a una tienda Walmart derribaron pantallas antes de que personal de seguridad de la tienda los echara y la Policía comenzó a resguardar la puerta.
Tonya Williams estaba de compras con su hija cuando los manifestantes irrumpieron brevemente la tienda.
“Pensamos que nos íbamos a quedar atrapados”, dijo Williams. “Vimos la mercancía volar alrededor. Derribaron un anaquel y había mercancía por todo el piso”.
Imágenes tomadas desde helicópteros de noticieros televisivos mostraron a personas pateando y golpeando a otras en la vía pública, incluso a dos que estaban sentadas en una parada de autobús.