Varias personas resultaron heridas en Sucre después de que la policía de Bolivia arrojó gases lacrimógenos contra una manifestación de rechazo a la decisión de la Asamblea Constituyente de no debatir la propuesta de esa ciudad para ser la capital plena del país.
Algunos manifestantes tuvieron que ser trasladados al hospital, entre ellos uno que recibió el impacto de un balín en la cara, explicó Germán Gutiérrez, miembro del comité en defensa de la capital que organizó la marcha.
Según Gutiérrez, la intención de los manifestantes, que eran poco más de un centenar, era entregar una carta a la directiva de la Asamblea para pedir al foro que reconsidere la decisión de excluir de su agenda la propuesta de Sucre para volver a albergar los poderes Ejecutivo y Legislativo.
La ciudad sureña de Sucre, en el departamento de Chuquisaca, es la capital constitucional de Bolivia pero solo alberga al Poder Judicial desde 1899, cuando perdió una guerra civil frente a La Paz, que desde entonces es sede del Ejecutivo y el Legislativo.
Gutiérrez detalló que la policía empezó a lanzar gases "de manera indiscriminada" contra los manifestantes cuando ya se encontraban a las puertas del teatro de Sucre, que acoge las sesiones de la Constituyente.
El ministro de Interior (Gobierno), Alfredo Rada, explicó hoy a los medios locales que alrededor de 200 policías se encuentran en Sucre para garantizar que la Asamblea pueda desarrollar con normalidad su trabajo.