El cardenal Javier Lozano Barragán, "ministro de sanidad" del Vaticano, condenó los nacimientos de niños para curar a otros y en referencia al "reciente caso en España", afirmó que "no es una acción éticamente válida", ya que "ninguna persona puede ser usada como medio para que otra viva".
"Cada persona es un fin en sí misma y no se puede usar una persona como medio para salvar a otra", afirmó el cardenal, presidente del Consejo Pontificio para los Operadores sanitarios durante la presentación de la XXIII Conferencia sobre "Pastoral en la curación de niños enfermos", que se celebrará del 13 al 15 de noviembre en Vaticano.
Preguntado si había contradicción entre ciencia y fe a la hora de curar, Lozano Barragán dijo que "en línea de máxima" no la hay y sobre si era lícito traer al mundo un hijo para curar a otro, el cardenal mexicano advirtió de la dignidad del ser humano desde su concepción y se refirió al "reciente caso en España" del nacimiento de un bebé para curar a su hermano.
"El principio fundamental es que lo que construye el hombre es bueno y lo que destruye es malo y en ese caso se ha destruido primero otra vida en referencia a la eliminación de embriones", dijo Lozano Barragán.