. Al menos 20 civiles murieron ayer y otros 30 resultaron heridos por la explosión de un camión bomba conducido por un suicida en una aldea del norte de Irak, informaron fuentes policiales.
Aunque ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, perpetrado en la aldea de Wardek, a 40 kilómetros de Mosul, fuentes policiales no descartan que pueda estar ligado a las tensiones entre kurdos y árabes en esa región de Nínive, una provincia con mayoría suní y minoría kurda.