Un fabricante japonés de galletas de arroz añadió a su receta una buena dosis de avispas, cuyo cuerpo resulta perfectamente visible al consumidor.
No todas las galletas de arroz son iguales y, pese al "sabor aburrido" que las caracteriza, una compañía decidió seguir en el mercado pero diversificando su propuesta y poniéndole alas a su imaginación.