Los 188 cadáveres hallados en cinco fosas de la ciudad de Durango, al noroeste de México, en las últimas semanas podrían ser víctimas de “ajustes de cuentas” y “secuestros” realizados por el crimen organizado, afirmó el gobernador del estado mexicano del mismo nombre, Jorge Herrera Caldera.
“Aquí en el caso de Durango no somos un estado donde haya tránsito de migrantes”, por lo que “prácticamente las posibilidades apuntan a ajustes de cuentas y gente que ha sido secuestrada”, explicó el mandatario estatal.
También comentó la posibilidad de que entre los fallecidos se encuentran víctimas de secuestro que sí pagaron por su rescate.
Herrera explicó que las fosas encontradas son consecuencia de un “enfrentamiento entre grupos del crimen organizado” que ha sembrado “la de indignación y el coraje” en el estado que él gobierna.
En los próximos días anunció que habrá trabajos conjuntos de las autoridades estatales y federales para la identificación de los 188 cadáveres, para rendir un informe a los familiares de las víctimas.
Dijo confiar en que, “una vez que se identifiquen y se dé una certeza a las familias, vayamos al siguiente paso, que es una investigación a fondo y que se puede hacer justicia”.