Tres marroquíes arrestados esta semana en Arabia Saudita planeaban secuestrar un avión de pasajeros y estrellarlo en la ciudad de Yidda, dijo ayer una fuente de los servicios de seguridad del reino, a pesar de la desmentida de un alto funcionario del gobierno.
El ministro del Interior de Arabia Saudita, príncipe Nayef, negó ayer que los tres marroquíes arrestados cuando trataban de abordar un avión comercial saudita hubieran estado planeando un ataque suicida al estilo de los perpetrados el 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, que dejaron unos 3,000 muertos.
"Eso no es verdad. La verdad es que los que fueron arrestados (...) eran buscados por casos previos de seguridad", dijo el príncipe Nayef, según la televisión saudita, que no ofreció otros detalles. Sin embargo, la fuente -un funcionario de alta jerarquía de los servicios sauditas de seguridad- confirmó lo que otros funcionarios del reino habían dicho anteriormente a Reuters: "Ellos estaban planeando un ataque suicida contra lugares emblemáticos sauditas".
La fuente explicó que los arrestos fueron realizados el lunes en el aeropuerto de la ciudad portuaria de Yidda, un día antes de que Arabia Saudita se declarara en el máximo nivel de alerta, en respuesta a advertencias de atentados inminentes por parte de seguidores del escurridizo líder de la red islámica extremista Al Qaeda, Osama bin Laden.
No estaba claro si los arrestados estaban vinculados con el triple ataque con bombas llevado a cabo la semana pasada en tres complejos residenciales habitados por occidentales en Riad, la capital saudita, donde murieron al menos 34 personas.
"Hubo confusión en la revisión de los pasaportes. Los tres se comportaban sospechosamente. Cuando se les preguntó si estaban viajando juntos, uno dijo "no" y otro dijo "sí". Entonces fueron arrestados", dijo la fuente de los servicios sauditas de seguridad. En los interrogatorios, la policía saudita estableció que los hombres, que estaban armados, planeaban secuestrar un avión, agregó la fuente, sin dar más detalles.
"Fueron interceptados por las fuerzas sauditas de seguridad, sin ayuda del extranjero", agregó la fuente. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos está ayudando a las autoridades de Arabia Saudita a investigar los atentados en Riad.
Por su parte, el embajador británico en Arabia Saudita, Derek Plumbly, dijo ayer que la amenaza actual de atentados es de "un orden completamente nuevo y mayor que nunca".