El número de muertos en el doble atentado terrorista suicida del domingo en Bagdad asciende a 155 y a 500 el de heridos, mientras los equipos de rescate aún extraían cadáveres bajo los escombros, informaron ayer fuentes del Interior iraquí al revisar el recuento de víctimas.
La Policía y el Ejército iraquíes instalaron puestos de control en las entradas y en el centro de Bagdad, lo que ha provocado largas colas y atascos durante toda la mañana ya que cada vehículo era inspeccionado por los agentes.