El ex senador por Georgia Max Cleland, quien perdió sus piernas y un brazo en Vietnam, presentó ayer ante la convención demócrata a John Kerry, quien fue nombrado ayer, candidato de ese partido a la presidencia de EU.
Con este acto, Kerry planea jugar a fondo la carta de los veteranos militares en su campaña electoral.
Además de Cleland, comparecieron en el podio del Fleet Center de Boston, una docena de los veteranos que prestaron servicio junto a Kerry.
Esta campaña, encabezada por el ex senador Cleland, tiene como objeto incorporar a un millón de ex combatientes a favor del candidato demócrata. En sus primeras semanas, sumó ya 100,000 firmas.
Al hacer hincapié en su pasado como veterano de Vietnam, el candidato demócrata quiere demostrar que tiene "madera de líder" y puede encabezar el país en la lucha contra el terrorismo, uno de los aspectos en los que las encuestas se muestran más favorables a su rival en las elecciones, el presidente George W. Bush.
Ese mensaje fue el que reforzó ayer en el estrado el ex senador Cleland.
Cleland perdió su escaño en el Senado en las legislativas de hace dos años tras una campaña en la que el Partido Republicano emitió una serie de anuncios en la que ponía en duda su patriotismo y se le tildaba de facilitar -mediante sus votos- la labor de la red Al Qaeda y del entonces presidente iraquí, Sadam Hussein.
El discurso de Kerry, para aceptar el nombramiento como candidato, cerró ayer los cuatro días de convención demócrata.
Este discurso será vital para presentar la figura del senador por Massachusetts ante los votantes, que indican en las encuestas que aún no se han forjado una idea clara de sus propuestas, y tratar de cobrar ventaja en los sondeos electorales.
El senador John Edwards pusó de manifiesto por qué ha sido elegido por John Kerry como contendiente a la vicepresidencia de EU: para ofrecer una cara humana y cálida al electorado indeciso.
Edwards salió del Fleet Center de Boston la noche del miércoles mostrando que es capaz de cumplir el trabajo que le ha asignado el Partido Demócrata, hablar de tú a tú al público estadounidense, ofrecer una imagen de optimismo y procurar no oscurecer la imagen de Kerry.
John Edwards cerró la tercera y penúltima jornada de la Convención Demócrata en Boston.
"El papel de Edwards es conectar con la gente", porque Kerry no lo hace. "Edwards es más divertido, más aceptable", afirmó Gabrielle Giffords, senadora estatal por Arizona.
De origen humilde, Edwards es popular entre las clases media y trabajadora estadounidenses y el Partido Demócrata va a explotar esa faceta.
Para Giffords, "el otro cometido objetivo de Edwards es no oscurecer a Kerry".
Vietnam es la carta que juega Kerry
Ayer culminó la Convención Demócrata con el discurso de aceptación de John Kerry.