Son muchas las especulaciones que se siernen sobre los comicios que se realizarán este domingo en Rusia.
Algunos analistas, precisan que el actual presidente Vladimir Putin, pese a que presentó a Dmitri Medvédev, como su sucesor, hay un trasfondo.
Putin al ceder el Kremlin a su hombre de confianza, le impone al nuevo líder una estrategia de desarrollo para el país hasta el año 2020.
Encabezará su Gobierno para controlar personalmente la puesta en marcha del llamado "Plan Putin".
El mandatario ha señalado que al frente del Gobierno gestionará los monopolios naturales y llevará a la práctica su plan de modernización del país, para colocarlo para 2020 entre las cinco principales potencias económicas del mundo.
Interrogante.
Ante las proyecciones hechas por el jefe del Kremlin, que pretende trabajar con Dmitri Medvédev, la clase política hace cábalas sobre cómo funcionará el nuevo modelo de administración, cuando Putin mismo dedicó sus dos mandatos a forjar una "verticalidad del poder" personificada en el presidente, para unir en sus manos todas las riendas del Estado.
Unos se preguntan si la mancuerna "Putin-Medvédev" se repartirá los papeles de "policías bueno y malo", y otros vaticinan sobre qué pasará si el "presidente tecnócrata" se atreve a salir de la sombra de su tutor y actuar por su cuenta.
El politólogo Stanislav Belkovski advirtió que la alteración del rígido modelo "autoritario" impuesto por Putin sólo agravará las luchas entre los clanes políticos, económicos y regionales por el control de la influencia y la propiedad.
Según Lidia Shevtsova, analista del Centro Carnegie de Moscú, "un régimen mixto presidente-premier podría resultar eficaz sólo si en Rusia existiera el pluralismo político, un Parlamento independiente, un Ejecutivo y un primer ministro partidistas" y una clara división de las facultades de los jefes de Estado y de Gobierno.
Putin, insinuó que podría aspirar a la Presidencia en 2012, y algunos no descartan que Medvédev le ceda el timón incluso al dimitir en caso de que alguna crisis plantee el retorno urgente al Kremlin del mayor peso pesado de Rusia.