Un volcán del centro de Japón hizo erupción ayer de forma espectacular, tomando por sorpresa a escaladores y dejando por lo menos 40 heridos en zonas a las que los rescatistas no han podido llegar. Otras siete personas estaban desaparecidas.
Los heridos, incapaces de descender por su cuenta del monte Ontake, de 3,067 metros, se quedaron en refugios de montaña, informó Sohei Hanamura, un funcionario de manejo de emergencias en la prefectura de Nagano. Treinta y dos personas tenían lesiones graves, entre ellas al menos siete que perdieron el conocimiento.