Participación
- Oportunidad
- Pruebas
El Congreso de Colombia escuchó decenas de historias de terror de las víctimas del largo conflicto armado, tanto del Estado como de las guerrillas y los paramilitares, durante la instalación de la segunda ronda de las mesas regionales de paz, que aglutinarán propuestas para ser enviadas a La Habana.
Las víctimas son las protagonistas de estos encuentros, que comenzaron en la sede del Legislativo, en Bogotá, y proseguirán en distintas regiones tras haber concluido una primera ronda dedicada al problema de la tierra en Colombia.
Una tras otra, víctimas de masacres, asesinatos selectivos, despojo de tierras, violaciones sexuales, secuestro y desaparición forzada, desfilaron y contaron sus historias en un ambiente cargado de dolor.
Su objetivo es que el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que adelantan negociaciones para un acuerdo de paz en Cuba, busquen la manera de resarcirles y con ello el país encuentre la reconciliación.
El presidente del Senado, Roy Barreras, inauguró el evento y aprovechó para remarcar en su discurso que “el mejor homenaje” a las víctimas en Colombia, “es que no haya más víctimas”.
A quienes se oponen a la negociación con la guerrilla, sin citarlos expresamente, les invitó a reconocer que, la de ellos, es una “oferta de guerra perpetua”, mientras que la del Congreso es una propuesta “de una paz duradera”.
Luego llegaron los testimonios de las víctimas, cuyo clamor general fue un ruego al Gobierno y a los rebeldes para que no se levanten de la mesa de negociaciones y no vuelvan de Cuba sin un acuerdo de paz firmado bajo el brazo.