Los combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) han perdido terreno dentro de la ciudad siria de Kobani, donde los milicianos kurdos resisten ferozmente, apoyados por los aviones de la coalición internacional que ayer lanzó varios ataques.
El portavoz de las Unidades de Protección del Pueblo kurdo, Ridor Jalil, dijo por teléfono que la situación ha cambiado en las últimas veinticuatro horas, ya que el avance de los yihadistas se ha frenado, e incluso han retrocedido.
Actualmente, los enfrentamientos entre ambos bandos se centran por el este en la zona industrial y el hospital de la localidad, además en distintos barrios del sur.
El lunes, el EI irrumpió dentro de Kobani por primera vez desde el inicio de su ofensiva el 16 de septiembre contra este enclave kurdo sirio, en la frontera con Turquía.
Tras su entrada, la coalición internacional intensificó los bombardeos contra posiciones de los radicales dentro y fuera de la población.
Jalil señaló que los aviones internacionales tuvieron ayer como blanco lugares donde se concentraban combatientes del EI y sus carros de combate en el este y el sur de Kobani.
Según sus propias cifras, al menos unos ochenta extremistas han muerto en los dos últimos días por los ataques de la coalición, aunque el Observatorio Sirio de Derechos Humanos rebajó ese saldo de víctimas mortales a 45.
Pese a los bombardeos, Jalil advirtió que los yihadistas todavía son superiores a los kurdos -que poseen armamento menos sofisticado-, ya que no todos sus tanques han sido destruidos y tienen armas pesadas.
En las afueras de Kobani, los radicales han comenzado a usar motocicletas para trasladarse y evitar ser objetivo de ataques aéreos, pero dentro de la urbe mantienen sus vehículos blindados, que les hace ser superiores.
Según el Observatorio, los miembros del EI emplean también todoterrenos del tipo Humvee, de fabricación estadounidense, que han arrebatado al Ejército iraquí y que han transportado al territorio sirio.