El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró su voluntad de dedicar todo su esfuerzo y toda su capacidad a poner fin al terrorismo de la banda ETA porque, dijo, "no me resigno, mantengo viva la esperanza; me siento, y esto es lo importante, obligado a hacerlo".
El jefe del Ejecutivo se mostró convencido de que los españoles "hemos ganado, con el esfuerzo de generaciones", el derecho a vivir "en paz y libertad". Insistió en que dedicará todo su esfuerzo a acabar con el terrorismo.
El proceso de diálogo con ETA quedó roto el 30 de noviembre, cuando la banda terrorista hizo estallar un coche-bomba en el aeropuerto madrileño de Barajas, causando la muerte a dos ecuatorianos y cuantiosos daños materiales.
Chávez también respondió a las críticas que hizo Negroponte el pasado martes, cuando lo acusó de haber intentado "exportar su populismo" y de ser una fuerza negativa para la región, durante una audiencia ante el Senado.
"Ese (Negroponte) es un criminal de guerra, y ahora el otro criminal de guerra que es Bush lo ha nombrado, creo que lo ha nombrado, segundo en el Departamento de Estado", dijo Chávez, que condenó los presuntos planes del aspirante al alto cargo de intervenir en Venezuela.
Las declaraciones de Chávez se dieron cuando firmaba la ley que le da poderes especiales.
Anunció que aprobará una ley de nacionalización de las asociaciones para el mejoramiento de crudos extra pesados de la faja petrolífera del Orinoco.
El Estado quiere una participación del 60% en los proyectos de la zona petrolera.