El fiscal general de Honduras, Luis Rubí, afirmó que el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado en junio pasado en un golpe de Estado, podrá ser detenido si regresa al país porque siguen vigentes las órdenes de captura en su contra por delitos políticos y comunes.
Rubí recordó que ex funcionarios “del presidente Zelaya e, incluso, el mismo presidente tienen requerimientos fiscales pendientes, y al ingresar al país tendrían que afrontarlos y los jueces determinar si se trata de delitos políticos o, en su caso, de delitos comunes”.
“Las acciones entabladas no varían de ninguna forma” y en los casos en que “existen órdenes de captura, se mantienen”, dijo, al agregar que los encausados una vez en Honduras “tendrán que comparecer y lo pueden hacer en forma voluntaria o podrán ser detenidos y presentados ante la autoridad”.