Pero ¿fue el 2004 diferente a otros años? Para los ingenieros Luz Graciela de Calzadilla, Iván Jaramillo y Berta Alicia Olmedo de la Gerencia de Hidrometereología de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), el 2004 ha sido un año anómalo en lo relativo a las lluvias, es decir, el comportamiento de las precipitaciones pluviales no fue homogéneo.
Así por ejemplo, en los meses de julio y agosto se registró un déficit de precipitación, mientras que en septiembre y noviembre la cuota de lluvia fue en exceso e incluso estuvo por encima de los registrados históricamente, lo que compensó la falta de los meses anteriores.
Basado en una comparación entre la suma de lo llovido desde el 1 de enero de 2004 hasta la fecha, contra el promedio de los valores históricos registrados desde 1973, la mayor parte del país ha estado en un rango de 10% de lluvias, catalogado como normal.
Pero, cuando se analiza mes por mes se encuentran diferencias significativas en cada una de las nueve estaciones de medición, localizadas en puntos importantes de comercio, producción y por ende, de concentración de población.
Los gráficos realizados por la Gerencia de Hidrometeorología de ETESA indican que estaciones como las de Bocas del Toro, David y Tocumen se han recibido buenos aportes de lluvia y hasta el viernes 3 del presente mes se excedió el promedio registrado desde el año 1973.
Incluso durante los meses de septiembre y octubre llovió tanto que se podría decir que el 2004 está entre los tres años en que más agua cayó en los últimos 30 años. Pero contrario a ello, en las estaciones de Divisa, Santiago y Antón se dio un déficit de lluvias por debajo del promedio histórico.
El 17 de septiembre el caudal del río Juan Díaz alcanzó un nivel máximo de 7.24, la crecida más alta de todo el registro desde que se instaló la estación hidrométrica en abril de 1957.
La anomalía en las lluvias se debe, entre otras cosas, al cambio climático mundial.
Ver gráficas en la página A3 del diario impreso.