Los caficultores de la provincia de Chiriquí, en especial en el corregimiento de
Monte Lirio en Renacimiento, cierran el año 2012 con pérdidas por la Roya del
café, que ha causado estragos en las plantaciones.
Quintín Pittí, productor del grano, dijo que
muchas de las plantaciones afectadas por esta enfermedad no podrán recuperarse,
lo que aumenta las pérdidas al sector cafetalero.
Muchos productores
están buscando y aplicando estrategias para salvar sus cultivos, utilizando
algunos fertilizantes que le permitan a la plantación poder ser resistente ante
la enfermedad, destacó Pittí.
"Existen fincas que se están totalmente
afectadas y que muchos productores se exponen a desaparecer por los daños
provocados por esta enfermedad, algunas de las plantaciones tienen el grano
completamente seco y los mismos no servirán para la venta de la producción
nacional”, según el productor.
Por ahora las pérdidas pueden estar sobre
el 50 por ciento de la producción en esta región. En tanto, los precios que se
pagan actualmente por el grano es a 22 centavos la libra, lo que representa que
ni siquiera se puedan obtener los costos de producción.
El productor
sostiene que en Costa Rica también se ha dado esta situación, donde muchas
fincas se encuentran completamente afectadas pero las autoridades de ese país
están conscientes de la problemática y han brindado su ayuda y
respaldo.
Autoridades se reúnen
Por su parte, el ministro de
Desarrollo Agropecuario, Oscar Osorio Casal, se reunió diferentes caficultores
de la provincia de Chiriquí para adelantar conversaciones acerca la
implementación del denominado Plan Cafetalero Nacional, el cual será la base de
la actividad durante los próximos años.
De acuerdo con el ministro
Osorio, el plan se enmarca en el trabajo de las comisiones consultivas, donde se
analizan las políticas de Estado, y se toman decisiones conjuntas gobierno
nacional y los gremios productivos,
Osorio sostuvo que el Plan nacional
Cafetalero incluirá aspectos como la validación de nuevas variedades de café de
alto rendimiento y resistentes a las principales plagas de este cultivo, el
establecimiento de la casa del cafetalero, y un programa de control
fitosanitario.