El abogado José Juan Ceballos, representante legal del empresario Haralambo Tzanetatos, alegó que su cliente nunca tuvo conocimiento de la situación de quiebra del banco DISA y que fue objeto de un engaño.
Ceballos indicó que existen dos actas del mes de diciembre de 1998 en donde José Joaquín Vallarino, quien fungía como presidente de banco DISA, informó a los directores que en enero de 1999 se distribuirían los dividendos.
Alegó que incluso Rafael Endara conocía esta situación y mantuvo silencio por lo que propició la entrega de B/.11 millones de Tzanetatos para el fondo de directores del banco a través de la empresa Curacao Eximport Interprises.
Sin embargo, explicó que a Tzanetatos se le prometió la devolución de esta suma en un período de tres meses, pero que dicha promesa nunca se cumplió.
Alegó que el descalabró del Disa se debió a una serie de compras especulativas realizadas por sus directivos y que produjeron pérdidas por el orden de los B/.60 millones.
El abogado José Juan Ceballos planteó que la información sobre la quiebra del banco sólo fue manejada por un pequeño grupo de personas, que a pesar de conocer esta situación solicitó la entrega de más dineros para un supuesto fondo de directores.
No obstante, esta situación ha sido rebatida por los abogados defensores de los directivos del DISA, Joaquín José Vallarino, Jorge Endara y Rafael Endara.
La disputa entre Haralambo Tzanetatos y los directivos de DISA es uno de los grandes expedientes por la supuesta quiebra fraudulenta del banco, que se ha convertido en uno de los escándalos financieros más grandes del país.