Por otra parte, abogados de la defensa del jurista Carlos Jones revelaron que apelarán la cuantía de la fianza concedida a su cliente por considerarla excesiva.
El jurista Silvio Guerra, uno de los representantes legales de Jones, estimó que la fianza concedida a su defendido es excesiva, ya que no se trata de un peligroso criminal ni de una persona que pretenda abandonar el país para no enfrentar sus responsabilidades.
Frente a los señalamientos vertidos por el abogado Guerra, quien aseguró que el doctor Juan Delgado examinó al jurista detenido, el director médico del Hospital Santo Tomás, Gerardo Victoria, negó que este galeno labora en éste centro hospitalario.
Victoria dijo que Jones se atendió en la policlínica Manuel María Valdés, cuya referencia fue enviada al Santo Tomás donde sólo constaba que tenía problemas de presión alta, y que al ser llamado a su atención médica el abogado ya no se encontraba.
"No se le hizo ninguna evaluación en el Hospital Santo Tomás, simplemente llegó en silla de ruedas, se retiró por la parte frontal, no estaba custodiado ni por la Policía Nacional, ni la Policía de Tránsito", explicó Victoria.
Este hecho será investigado por la Procuraduría General de la Nación, que ha solicitado que las unidades responsables declaren en el proceso para esclarecer estos hechos, informó el secretario general, Rigoberto González.
"Desvaloramos la vida humana", dijo Yiriat, al tiempo que reprochó el hecho de que los Jones Guerra no se hayan acercado a dar una disculpa.
"Es lamentable que siendo abogado que habla de justicia, se pueda prestar para tal injusticia", estimó.
Su hermano Toribio sostuvo que el responsable evadió su responsabilidad como un acto de cobardía.
Los artículos 133 y 133A del Código Penal establecen que la sanción de 2 a 4 años de prisión, aumenta de una tercera parte a la mitad, cuando el hecho punible se cometa en estado de embriaguez.