La muerte de los pilotos Guillermo Palm y Edward Smith fue un caso fortuito. Así lo aseguró el director de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC), Rafael Bárcenas.
El funcionario se basó en el resultado de la investigación que realizó la Unidad de Investigación de Accidentes de la entidad, la cual reveló que la causa del accidente fue una falla mecánica del motor.
Bárcenas explicó que la investigación determinó que la biela número dos se desprendió del cigüeñal de la aeronave.
Aclaró que la avioneta ultraliviana AL-56 tenía menos de 700 horas de vuelo, según la bitácora, por lo que estaba dentro del tiempo de vida.
Este informe fue remitido a la Fiscalía Auxiliar, que investiga el hecho.
Mientras tanto, se conoció que la fiscalía está tratando contactar a los mecánicos de la aeronave para que expliquen en qué consistía el mantenimiento que le realizaban.
Este accidente se registró el pasado 6 de abril, en el que fallecieron ambos pilotos, cuando la aeronave cayó a tierra firme al final de la pista del Aeropuerto Marcos A. Gelabert.
AAC cerró caso.
El director de AAC Rafael Bárcenas confirmó que se canceló la búsqueda de la aeronave N-8214M y cinco de sus tripulantes, que cayó en Playa Muerto de Darién, en agosto del 2011.
Señaló que se contrató personal chileno experto en este tipo de búsquedas, pero no se obtuvieron resultados positivos.
Lo único que se encontró fueron pedazos de una aeronave mucho más vieja y de especificación militar.
En este hecho murieron seis personas, pero solo se recuperó el cuerpo de uno de ellos. Todos eran funcionarios de AAC y regresaban a Panamá.