La licenciada Giulia de Sanctis, en la sede de dicho colectivo, procedió a leer el comunicado, donde expresa que la acción femenina del colectivo condena enérgicamente los atropellos cometidos por la Policía Nacional contra el pueblo Ngäbe Buglé durante los incidentes, al despliegue masiva de fuerza, al uso de armas de fuego letales y a las brutales golpizas, igualmente a la suspensión de las comunicaciones.
Como acción femenina, las representantes de la organización, condenaron la brutalidad con que fueron reprimidas las mujeres que participaban en las protestas, calificando de "preocupante" las situaciones, pues las leyes y la Constitución panameña prohíben la tortura y los tratos crueles a cualquier persona.
"Recordamos a las autoridades que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, establece que nadie puede ser arrestrado arbitrariamente, y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos ha emitido claros fallos condenatorios en los casos de tratos inhumanos y crueles a detenidos, lo cual abre la puerta a que las víctimas de estos atropellos acudan a instancias internacionales en caso de no encontrar justicia en el sistema judicial panameño", expresó la licenciada Sanctis, durante la lectura del comunicado.
Por su parte, la también miembro de la acción femenina, Teresita Yanis de Arias, expresó que responsabilizan al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, y al director de la Policía Nacional (PN) Gustavo Pérez, de "propiciar una clima de impunidad del cuerpo policial, que insita a conducta violenta, y violación de derechos humanos".