La firma de un acuerdo que autoriza a las autoridades de Estados Unidos a abordar los barcos con bandera panameña, en los cuales haya sospecha de armas ilícitas de destrucción masiva, no afectará el abanderamiento de naves en Panamá, afirmó ayer el sub-director de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Luis Pérez Salamero.
Explicó que en realidad no se trata de un acuerdo nuevo, sino de una adenda incluida a un convenio que existía desde antes y que ya estaba en marcha, pues en los últimos meses se han abordado varias naves, bajo sospecha de tráfico de drogas y otras actos ilícitos, pero no se ha encontrado nada.
Pérez Salamero dijo que esta es la ampliación del acuerdo que permitía el abordaje de naves con bandera panameña para la detección de tráfico de drogas y otras sustancias ilícitas y hasta el momento, el convenio no ha tenido ningún efecto negativo.
Añadió que este acuerdo no pone en riesgo la soberanía panameña, pues para el abordaje de cualquier nave, se requiere de la autorización de las autoridades panameñas.
El abordaje puede darse en alta mar, las aguas jurisdiccionales e incluso en el Canal de Panamá, siempre y cuando haya un seguimiento previo, sospechas bien fundamentadas o algún indicio de que haya armas o que la nave vaya a ser convertida en una arma de destrucción masiva.
Pérez Salamero manifestó que a pesar de que desde hace varios meses se ha puesto en ejecución lo que es el nuevo acuerdo y se habían otorgado autorizaciones para el abordaje de varias naves, no se ha afectado en nada el abanderamiento.
Indicó que incluso en los últimos meses se han sumado muchas naves de construcción nueva, lo que ha contribuido a disminuir la edad promedio de la flota panameña.
Los expertos en derecho internacional tienen opiniones adversas sobre los beneficios y desventajas de la cuestionada enmienda, agregada al Acuerdo Salas-Becker suscrito entre Panamá y Estados Unidos, que le permite a la nación norteamericana abordar las naves abanderadas panameñas.
Para Carlos López Guevara, la disposición pone en peligro la neutralidad panameña, ya que vulnera principios del derecho marítimo de las naves abanderadas panameñas, con el hecho de ser sospechosas de transportar armas de destrucción masiva.
"Es una cosa de imagen, es como si nosotros fuéramos un apéndice de la política exterior de Estados Unidos", sostuvo el experto en derecho internacional.
En tanto, el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, en declaraciones brindadas a RPC canal 4, dijo que el acuerdo se hace necesario para combatir el trasiego de armas de destrucción masiva y que las naciones deben unirse a esa lucha respetando lo suscrito.
"Perseguir terroristas o cargas peligrosas es un tema en donde todos los países civilizados del mundo debemos cooperar para que se lleve adelante, yo no creo que nadie deje de abanderar una nave en Panamá porque haya la posibilidad que una carga de este tipo o que un grupo terrosita se oculte en un barco", sostuvo el ex mandatario.
Sin embargo, miembros de la Asociación de Derecho Marítimo han reaccionado contrario a este acuerdo al señalar que no se ha consultado a ninguno de los sectores vinculados en esta materia, tanto a nivel nacional como internacional.
Asimismo, ex diplomáticos han considerado la enmienda viciada de inconstitucional por no haber sido elevado a aprobación de la Asamblea Legislativa y suscribirlo de forma bilateral de manera directa.