El asalto que apagó la vida de Ameth Simpson, estudiante de 17 años de la Escuela Fe y Alegría, durante un asalto en la Gran Estación de San Miguelito, deja un sinsabor en el ambiente y la siguiente pregunta: ¿Están las pandillas incrementando su membresía con estudiantes y desertores?
Expertos coinciden en que los jóvenes siguen siendo manipulados por adultos para entrar a la delincuencia y el crimen organizado, dándoles el camino más fácil, pero más peligroso, porque en un segundo son parte de las estadísticas.
Para ellos, la principal arma es la prevención, que ayudará al joven a no desviarse; sin embargo, hacen énfasis en la mejora de la educación.
Manipulación.
Severino Mejía, director del Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá, explicó que en el caso del estudiante se demuestra una manipulación del adulto hacia el jovencito, que carece de elementos importantes que lo llevaron a desviarse del camino correcto.
Pidió escudriñar en el hogar del joven, cuál fue el ingrediente que faltó para ser vulnerado y, por el otro, preguntarse si las familias están jugando su papel.
Mientras, el sociólogo y criminólogo Tirso Castillo sostuvo que la participación del alumno tenía como fin pasar inadvertido, sin levantar sospecha a los dueños del local.
Consideró que el fortalecimiento de las pandillas está relacionado con la deserción escolar, ya que algunos jóvenes están decepcionados de la educación.
Expresó que desgraciadamente muchos optan por la vía errónea, que es la criminalidad, en la que van a ganar dinero más fácil, participando en actos criminales (asalto, sicariato, tumbe de droga y otras modalidades criminales).
Insistió en que mientras haya pobreza, miseria e injusticia social, la criminalidad se estará fortaleciendo día a día con miles de jóvenes de ambos sexos, porque no solo los varones están penetrando, sino las muchachas.
Por otro lado, la ex magistrada de la Corte Suprema, Esmeralda Arosemena de Troitiño, señaló que todo adulto que participe con un menor en actos delictivos tiene que ser el responsable.
Compartió la opinión de Mejía y Castillo que es importante la educación y mantener a los estudiantes en los planteles, así como brindarles espacios para la recreación, el deporte y la capacitación.
Hizo énfasis en la necesidad de que las autoridades respeten los derechos de quienes son investigados o de algunos que por cosas de la vida se convierten en homicidas culposos producto de un accidente de tránsito, los cuales esperan tener certeza de que se vive en un estado de derecho.