La farsa y el jolgorio culminaron con múltiples fuegos artificiales que precedieron al entierro de la sardina este Miércoles de Ceniza.
Miles buscaban a las 4:00 de la madrugada los últimos puntos para seguir disfrutando de música, bebidas y comidas en la vía Transístmica. Se escuchaba música vallenata del Binomio de Oro y merengue con Fernando Villalona.
A esa hora, muchos menores de edad, con bebidas alcohólicas en mano, se paseaban por la vía, mientras los recoge latas, ayudados por niños y mujeres, buscaban entre los desechos. La Policía Nacional paralizó los eventos, lo que disgustó a los presentes.
Las hormiguitas de la Dirección Municipal de Aseo, que habían iniciado en la vía Fernández de Córdoba, llegaron a la Transístmica, para limpiarla de confeti, bebidas y comidas.
Adultos fueron conducidos a puestos de policías cercanos por riñas callejeras y los menores por no estar acompañados.
Los quiscos eran desmontados, y uno que otro transeúnte deambulaba con licor en mano, mientras cientos de personas, sentadas en las aceras en la ruta del carnaval, esperaban un transporte, el que era escaso para volver a la rutina diaria.