"LA vida de los panameños no es negociable y no cederemos ante ninguna presión por las medidas que adoptaremos para garantizar que tragedias como las del bus 8B - 06 no se repitan", así se expresó el presidente de la República, Martín Torrijos, el pasado 25 de octubre, luego de la tragedia del bus donde perdieron la vida 18 panameños.
"Los transportistas no son un grupo indomable, ya lo verán, y no cederemos ante las bravuconerías de algunos. Con la voluntad de los transportistas o no, vamos a arreglar el sistema.. tengan la certeza que es un compromiso", advertía el presidente en ese entonces.
Casi cinco meses después, las constantes posposiciones de la discusión de las reformas a la Ley del Transporte, las prórrogas hechas por el Gobierno Nacional a favor de los transportistas y el continuo padecimiento de los pasajeros, generan disconformidad entre los usuarios.
David Ramírez, quien perdió a su hijo del mismo nombre en el mencionado bus, señaló que las autoridades "no han atendido el problema con la seriedad que se requiere". "Señor presidente no se deje doblegar y cumpla con lo que nos prometió", dijo.
"Pareciera que el gobierno tiene miedo de arreglar este problema y temo que entre tantas prórrogas este dilema se extienda por 10 años más. El presidente se comprometió a arreglar el sistema y hasta el momento esto no se ha dado", precisó.
Según Ramírez, los hechos hablan por sí solos y el transporte sigue inseguro, con desorden, con equipos de sonido a todo volumen e irrespeto hacia los usuarios.
Aclaró que no tiene una guerra contra los transportistas, sino contra las malas prácticas, pues los transportistas aseguran que las Leyes 14 y 34 deben ejecutarse, sin embargo, son los primeros en incumplirlas.
En tanto, el dirigente de la ruta de Pedregal, Dionel Broce aseguró que "no hay que discutir ninguna reforma a la Ley del Transporte" y advirtió que de iniciarse la discusión en la Asamblea Nacional paralizarán el sistema.
Pero si las advertencias del presidente Torrijos no tuvieron el efecto deseado, al parecer ocurrió igual con las intenciones del director encargado de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Severino Mejía.
A un mes de la tragedia, Mejía se reunió con familiares de las víctimas en la sede de la ATTT y les aseguró que "no habría prórrogas para que los transportistas tuvieran sus unidades en condiciones", lo que no se ha cumplido.
Las inspecciones a los buses ya cesaron y con ello la intención de obligar a los propietarios de estas unidades que le instalaran el regulador de velocidad conocido como "gobernador".
En Panamá según la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) existen cerca de 35 mil transportistas del sistema público.
16 millones de balboas adeudan los transportistas en multas y desacatos a la ATTT.
38.7 millones de balboas es la morosidad de los conductores en general a la ATTT en infracciones y desacatos.
En ciudad capital el transporte público aglutinado en la CANATRA moviliza a 1.4 millón de usuarios.
Advertencia presidencial que el viento se llevó
Las inspecciones a los buses y la intención de colocarles el regulador de velocidad conocido como "gobernador" cesaron.