Tres presuntos guerrilleros del Frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), murieron ayer en un enfrentamiento con unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), en la comunidad de Balsal, Alto Tuira, de la provincia de Darién, a unos 12 kilómetros de la frontera con Colombia.
El subdirector de Senafront, Cristian Hayer, explicó que el incidente ocurrió luego de que unidades policiales le dieran la voz de alto a seis personas con fusiles, que iban a bordo de una piragua por el río Tuira; sin embargo, éstos les respondieron con disparos.
Según versiones oficiales, las unidades fronterizas lograron herir de muerte, en el intercambio de disparos, a dos de los presuntos guerrilleros, mientras que otro resultó herido, y horas más tarde, falleció en el lugar.
Además, en la acción ninguna unidad resultó herida y se capturó a dos personas.
Por su parte, Hayer detalló que sus unidades lograron decomisar cuatro fusiles AK-47 y un revólver calibre 38.
En tanto, el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, aseguró que para evitar represalias por la muerte de estos insurgentes, el Gobierno brindará mayor seguridad en el área.
Mientras, el ministro colombiano de Defensa, Gabriel Silva, consideró que la acción policial de Panamá “demuestra cómo todos los días, cada vez más, el narcoterrorismo se queda sin refugio”, y felicitó al Gobierno panameño.
Guerrilleros.
El 22 de febrero del 2008, las unidades fronterizas lograron detener a seis guerrilleros al intentar apropiarse de una lancha patrullera que los auxilió.
También se registró un enfrentamiento en el que resultaron heridos José Ibarguen, de 36 años; Juan Beluche y Juan Pérez.
El año pasado, Panamá entregó tres guerrilleros colombianos a las autoridades judiciales de Estados Unidos para que respondan por delitos contra la seguridad colectiva.
Los demás fueron entregados a Colombia el 11 de febrero de 2009.