Seis, de un listado de doce productos herbicidas y plaguicidas, catalogados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como de alta toxicidad y riesgosos para la salud, son utilizados por los agricultores en Panamá.
Según Mauricio Cermeño, coordinador general de la Red de Acción en Plaguicidas en América Central (RAPAC), en la actualidad países de la región enfrentan grandes daños provocados por los plaguicidas, a tal grado que al año se reportan aproximadamente 4 mil envenenamientos.
En el listado de los productos, cuya prohibición ha sido solicitada, se identifican Terbufos, Paration, Endosulfan, Paraquat, Clorpirifos, Fosfuro de Aluminio, Carborufan, Metamidofos, Aldicarb, Monocrotofos, Metomil y Eterpofos. Los seis primeros son empleados continuamente por los agricultores panameños para fumigar sus productos.
A su criterio, la responsabilidad es de las autoridades que caen en mecanismos demasiado "corruptos" en este tema y no actúan lógicamente, a pesar de que se haya comprobado lo extremadamente dañino que son estos productos para la salud.
En Panamá, unas 300 personas que laboran en la región bananera, o lo hicieron en determinado momento, han sido afectadas por los químicos, según datos revelados por Raúl Carranza, representante panameño en la RAPAC.
Según Carranza, nuestro país tiene una buena legislación en materia de uso de plaguicidas, pero reconoció que las autoridades no fiscalizan correctamente su uso, lo que ha provocado los casos que se registran en Panamá.
"En la práctica no se cumple con las disposiciones por falta de una cultura ambiental para proteger la vida e integridad de los humanos y el ambiente", sostuvo.
Agregó que la legislación está hecha, pero el mecanismo de fiscalización en las fumigaciones para conocer la cantidad de herbicidas y plaguicidas que se emplean, no existe.