El primero en reaccionar ante los resultados "drásticos" del estudio fue el diputado y presidente de la Asamblea Nacional, Elías Castillo, quien señaló que "se trata sólo de una percepción" y según mencionó, "corrupción no es algo que se percibe, sino que se demuestra".
En iguales términos se refirió el diputado opositor José Isabel Blandón, quien señaló que "la gente termina diciendo lo que percibe sin tomar en cuenta la realidad".
Sin embargo, el dirigente sindical, Mariano Mena, no compartió los señalamientos de los diputados.
Según Mena, es lamentable que Panamá alcance niveles similares de corrupción con México y subrayó que estas acciones "estancan las inversiones en el país".
"El gobierno de (Martín) Torrijos se está quedando corto con respecto a los actos de corrupción que se están viendo en el país", sostuvo el dirigente.
Recomendó al gobierno implementar una política más fuerte donde están los "cuellos de botellas" para frenar la ola de corrupción que tanto daño le hace al país, refiriéndose a la Asamblea Nacional y la Corte Suprema.
El presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, Enrique De Obarrio, reiteró que los políticos "no tienen voluntad" de combatir la corrupción en el país.
El estudio de Transparencia Internacional también destaca que más de la mitad de los panameños entrevistados mostraron pesimismo sobre la evolución de la corrupción en los próximos tres años.
Paredes confía en que estos procesos le han dado otra cara a la comisión que preside, aunque no deja de lado la importancia de instituciones como la Defensoría del Pueblo que "no la debemos dejar caer".
Juan Antonio Tejada, defensor del Pueblo es también un convencido de que hay aún hay mucho que hacer.
Su ideal de derechos humanos es aquel que logre "mayor equidad, distribución de la riqueza.. una democracia que tutele de manera más efectiva los derechos de sectores vulnerables".
A ello, Tejada le agrega un ingrediente primordial para que la fórmula resulte: más presupuesto.
"El país que queremos no lo conseguiremos solamente con buenos gobiernos, hacen falta también buenos ciudadanos. Esto a lo que le llamamos democracia no es una elección de cinco años", Juan Antonio Tejada.
El presupuesto de la Defensoría del Pueblo para el 2005 fue de B/. 2.3 millones.