Más de 150 empleados de las empresas Office Superstore y Cannon fueron llevados a la policlínica de la Caja de Seguro Social de Betania para tomar sus generales, luego que a través de una llamada anónima se informó que se había dispersado supuestamente la bacteria del ántrax por medio del conducto del aire acondicionado.
Se conoció que el lunes pasado se recibió en esta compañía una llamada, que se hizo desde un teléfono público ubicado supuestamente en la Universidad de Panamá, advirtiendo sobre la colocación de una bomba, y ayer, otra, afirmando que se había esparcido un polvo utilizando los ductos del aire acondicionado.
La directora médica de la policlínica, Norma Pino, informó que al conocerse de la situación, autoridades del Ministerio de Salud se apersonaron al lugar y tomaron muestras del ambiente, pero los resultados se conocerán hoy al mediodía.
La situación provocó alarma entre los empleados y la comunidad y se decidió de llevar a los trabajadores de las dos empresas a la policlínica y tomar sus números de teléfonos y las direcciones, cerrar las compañías y esperar el resultado de la muestra tomada.
Aclaró que al personal no se le ha efectuado ningún examen o análisis porque aún no se ha confirmado nada y además no se cuenta con el equipo para diagnosticar rápidamente si se trata o no de casos de ántrax.
A pesar de la alarma, la directora médica de la policlínica pidió que no se alarme a la población, porque "no es tan fácil "que se contenga un recipiente con ántrax" y luego vertirlo a través del sistema del aire acondicionado, porque "las cosas no son así". Pino solicitó más responsabilidad a todos, porque estas llamadas anónimas lo que hacen es perjudicar la econo-mía panameña porque se paraliza la producción de una empresa, lo más seguro por una situación de falsa alarma.
En tanto, Ringo Mayani, administrador de una de las empresas afectadas señaló que este tipo de situaciones perjudicó no sólo a los empleados, sino a unas 400 familias que viven en el edificio. De acuerdo con el ejecutivo, esta situación motivó que las empresas citadas se mantengan cerradas no menos de cuatro días, situación que traerá consecuencias económicas.
Explicó que la primera llamada se originó en la Universidad y la segunda desde un teléfono público de un lugar no especificado. En tanto, el ministro de Salud, Fernando Gracia, dijo que pedirá al Consejo de Seguridad que se apliquen sanciones a quienes se dediquen a infundir temor y a llamar para dar falsas alarmas.