Este año la cifra de estudiantes que fracasó en los exámenes de ingreso a la Universidad de Panamá (UP) ha sido alarmante, al punto que hay facultades que no cumplirán con los niveles de la población de estudiantes que requieren.
En áreas como la de Medicina Veterinaria y Ciencias y Farmacia las cifras hablan de que sólo 17% de los que se inscribieron logró obtener un índice por arriba de 1.0 (índice mínimo requerido para pasar las pruebas de admisión).
En facultades como la de Economía, Empresas y Administración Pública la realidad fue otra. Estas reportaron que un 80% de los estudiantes logró un índice por encima de 1.0. No obstante, ese resultado no lo obtuvieron facultades que tienen que ver con el área científica, en donde los niveles de fracasos fueron altos y se habla, incluso, que un 25% sólo pudo alcanzar el índice requerido, lo que hace ver la deficiencia que los estudiantes presentan en las áreas que tienen que ver con la ciencia.
Según datos generales proporcionados por la Dirección General de Admisión de la Universidad de Panamá, unos 12,100 estudiantes de 21,600 que se inscribieron para las pruebas de admisión, las fracasaron, logrando matricularse sólo 9,500.
Sólo en la prueba psicológica, en la que se ubican las tres carreras en que el estudiante tiene aptitudes, de 21,649 estudiantes tanto del Campus Central, sedes regionales y extensiones docentes, sólo 9,544 obtuvo el pase mínimo de ingreso.
Para el ex rector de la UP y actual docente de la Escuela de Español de la Facultad de Humanidades, Diógenes Cedeño Cenci, las mayores fallas de los estudiantes se ubican en Matemáticas y Español.
Además de atribuirle la responsabilidad a la baja calidad de la enseñanza a nivel medio, Cedeño Cenci destacó que el crecimiento de la población escolar en Panamá, sumado a la crisis económica han hecho que muchos estudiantes de colegios particulares emigren a los públicos, lo que ocasiona un mayor esfuerzo académico para estos planteles que se ve reflejado en el nivel de enseñanza y finalmente en el rendimiento de los alumnos.
El decano de la Facultad de Administración Pública, Nicolás Jerome, manifestó que este alarmante fracaso de los estudiantes debe poner a reflexionar a las autoridades del Ministerio de Educación.
Agregó que en los últimos años de estudios secundarios debe reforzarse la orientación a los estudiantes, con la finalidad que se le vaya encauzando hacia qué carreras tiene aptitudes y no pase "que hay estudiantes que llegan a la universidad a matricularse en carreras en las que ni siquiera tienen conocimiento que sus bachilleratos no son aceptados", dijo.
Por su parte, Rolando Murgas Torrazza, decano de la Facultad de Derecho, afirmó que esto es el resultado de un deterioro del sistema educativo. Sumó a ello, la falta de articulación de los sistemas educativos con los estudios universitarios, orientación institucional y familiar y un esfuerzo propio del estudiante de tomar más en serio su ingreso a la universidad.
Cabe señalar que los estudiantes que obtuvieron un índice en los exámenes menor, pero cercanos al 1.0, unos 7,757, están realizando un proceso de capacitación, el que se inició la primera semana de febrero. Aquellos estudiantes que obtengan un promedio en ese curso de 71 podrán matricularse en las carreras a las que optaron.
Un estudiante que fracasa en su ingreso a la universidad es una inversión que deja de percibir el país. Cada estudiante le cuesta a la Universidad de Panamá un promedio de B/. 1,000 por año. Aquellos estudiantes que desertan en los primeros años de estudios representan un costo que se traduce en un profesional que dejó de ganar la sociedad, dijo Murgas Torrazza.