Como ya pasó en el 2010, las Villas Navideñas se han convertido en la manzana de la discordia entre el alcalde Bosco Ricardo Vallarino y las autoridades del Gobierno.
Ayer, en el Consejo Municipal sugirió alternativas en caso de no concretarse el permiso solicitado al Ministerio de Obras Públicas y hasta amenazas de poner en riesgo el Carnaval en la capital.
En el primero de los casos,Vallarino consideró que si el MOP no le concede el permiso en el tiempo estipulado, se analiza la opción de llevar las villas y el desfile a las áreas revertidas.
“Estamos en el borrador de tener que mudar la Navidad para otro lugar”, destacó.
Y aunque el jefe de la comuna capitalina no especificó el lugar, dejó claro que se trata de una alternativa costosa y de alto riesgo, pues no todos podrían asistan por la distancia del área.
Por la disyuntiva en que se encuentran, Vallarino le pidió al titular del MOP le otorgue el permiso. “Yo le pido a mi amigo Pepe Suárez que por favor conceda el permiso”, concluyó.
Amenaza.
En el Concejo, el alcalde encontró en el representante del Partido Revolucionario Democráctico (PRD), Javier Ortega, su apoyo para que las autoridades concedan el permiso en el tiempo que la Alcaldía considere conveniente para las instalaciones eléctricas y de las tarima.
Para lograrlo, propuso condicionar el desarrollo del carnaval que realiza el administrador de Turismo en al Cinta Costera.
“Si no quieren darle el permiso por la pugna política que mantienen, que tampoco le dé el permiso a Salo para que haga el carnaval”, señaló.
Dijo que la organización del carnaval es potestad de la Alcaldía y no de la Autoridad de Turismo.