La Alcaldía de Panamá invitó a diversos grupos religiosos a participar de la lectura de la Biblia por espacio de 100 horas continua en la Terminal de Albrook, tomando en cuenta la libertad de culto que existe en el país, aseguró ayer Maximiliano Bedoya, asistente ejecutivo del Municipio capitalino.
El funcionario salió al paso de las críticas de varias agrupaciones religiosas que argumentaron que el país nunca ha sido ni debe ser un Estado que coloque preceptos o mandatos de ninguna religión en particular, por encima de las restantes.
Bedoya aclaró que el propósito de la iniciativa es fortalecer los lazos de armonía y comunicación entre los diversos grupos religiosos con esta lectura, al tiempo que promueven la tolerancia como valor fundamental de la vida en comunidad.
Para esta actividad, la Alcaldía utilizó fondos "mínimos" y donaciones de algunas dependencias eclesiásticas, según explicó Bedoya.