El canciller de la República, José Miguel Alemán, manifestó que Panamá no tiene ninguna vinculación con el tráfico de armas desde Centroamérica hacia Colombia. Alemán señaló que es una canallada la forma en que se pretendió difamar al director de la Policía Nacional, Carlos Barés.
"Nicaragua no siguió los trámites de los tratados internacionales, es un problema interno y Panamá no está involucrada en este asunto", dijo.
Por otro lado, Alemán expresó su preocupación por los problemas registrados en los últimos días en la frontera entre Costa Rica y Panamá, a raíz de las situaciones originadas por funcionarios de ambos países.
Indicó que por más de 60 años Panamá ha tenido buenas relaciones con Costa Rica, por lo que mañana se tiene prevista una reunión con altos funcionarios de la hermana República, a fin de solucionar las pequeñas diferencias existentes.
Las declaraciones de Alemán se dieron en la celebración del Día del Trabajador en Finca Blanco, distrito de Barú, a la que asistieron más de 400 trabajadores de las fincas bananeras.
Segundo, "el rechazo del Tratado Herrán-Hay por parte del Congreso colombiano", y Tercero, "la impetuosa política expansionista norteamericana que consideraba vital para sus intereses la construcción y manejo de un canal interoceánico".
Agregan que "sentimientos y hechos que, desarrollándose contradictoria y paralelamente, fueron acomodándose entrelazadamente en la mente de los principales dirigentes políticos istmeños y de la opinión pública en general, y que finalmente condujeron en septiembre u octubre de 1903, a la formación de una cuasi milagrosa coalición secesionista liberal-conservadora, que le dio un indiscutible y firme sustento político y social a la proclamación de independencia; independencia respaldada y protegida por los acorazados y los marines del Tío Sam frente a una impotente Colombia".