El desborde del río Tuira, en la provincia de Darién, mantiene en alerta a las comunidades ubicadas en sus riberas, al punto, que más de 60 casas de unas 100 que conforman el poblado de Capetí fueron desalojadas por sus propietarios, quienes se reubicaron en sitios más altos.
Víctor Alcázar, morador del área, señaló que la lluvia se mantenía ayer desde el lunes, por lo que las personas que viven a orillas del río empezaron la evacuación a lugares más seguros.
Añadió que a algunos de los "tambos", que son viviendas suspendidas del piso construidas de cañazas y madera, les faltaban "centímetros para quedar cubiertas por el agua".