La Alianza del Norte confió ayer en que Estados Unidos (EU) bombardee los puntos vitales de los talibán para que las fuerzas opositoras puedan asestar el golpe definitivo a los integristas en las provincias y lanzarse a la conquista de Kabul.
Representantes de la Alianza en Dushambé indicaron que darían la bienvenida a ataques selectivos de la aviación estadounidense contra "determinados blancos" militares talibán que los opositores "están listos para comunicar" a los norteamericanos.
Si EU presta cobertura aérea a las unidades de vanguardia de la Alianza, "se puede completar la derrota de los talibán sin asistencia exterior", señalaron.
Sin embargo, previnieron a los participantes en un eventual ataque aéreo que los talibán poseen "cerca de un centenar de misiles Stinger" capaces de abatir cualquier avión a baja altura y que podrían complicar una operación desde el aire.
Entre esos puntos vitales están las cerca de 80 bases, centros de entrenamiento y campamentos guerrilleros empleados por el saudí Osama bin Laden, para formar a sus entre 10,000 y 15,000 terroristas islámicos de 16 países instalados en Afganistán.
La principal de estas instalaciones se encuentra en Rishjor, al sur de Kabul, según indicaba un documento que los servicios de inteligencia rusos presentaron en marzo ante el comité de sanciones del Consejo de Seguridad y al que apenas se prestó atención alguna.
Fuentes del ministerio del Exterior ruso señalaron ayer que en ese informe se recogía con datos pormenorizados que en Rishjor había 7,000 guerrilleros, entre ellos 150 árabes, además de un regimiento paquistaní, todos ellos comandados por Kari Saifullah Ajtar, lugarteniente de bin Laden. También se mencionaba que el medio centenar de bases están principalmente localizadas en Kabul, Kandahar, Jalalabad y Mazar i Sharif.
La Alianza se encuentra a unos 30 kilómetros de esta última ciudad, la más importante del norte de Afganistán, donde continúan los combates contra las tropas integristas en una guerra de posiciones.
Según algunas informaciones, grupos de sus soldados peleaban ya en los arrabales de la ciudad, donde ayer se indicó que había muerto en combate el comandante uzbeko-afgano Abdul Rashid Dostum.
Sin embargo, Mohammad Hasham Saad, miembro de la "embajada" de la Alianza en Tashkent dijo ayer que había hablado con el militar y que los rumores sobre su muerte procedían de los talibán "para debilitar el ánimo de las tropas de la Alianza.
Además de Mazar i Sharif, la provincia de Tajar, también en el norte, es escenario de combates con carros T-55 y artillería pesada, con una retirada paulatina pero inexorable de los talibán, dijeron fuentes militares en Dushambé.
Señalaron que se espera una nueva ofensiva aliada en Tajar y hacia Kunduz, al oeste de aquélla, y desmintieron que los talibán les hubieran hecho retroceder en Mazar i Sharif.
También se endureció la lucha más al sur, en la provincia de Gur, desde donde el ex gobernador de Herat y comandante de la Alianza Ismail Khan, se acerca hacia esta ciudad, conocida antaño como el "granero" de Afganistán.
Herat es importante además por el aeropuerto de sus inmediaciones y porque su captura por la Alianza abriría las puertas a una cascada de armas y provisiones desde Irán, país que apoya a los opositores desde hace años.
Vecina de Gur, está la provincia de Oruzgán donde, según insistió ayer la Alianza, se encuentra bin Laden, buscado por EU por las masacres de Nueva York y Washington y a quien los opositores afganos parecen estar también buscando.
En el corazón de Afganistán, con tribus de etnia pashtún (como la mayor parte de los talibán) en las montañas de más de 4,000 metros de altura, los abruptos cañones y cuevas de Oruzgán son el lugar perfecto para ocultar la guarida del forajido más buscado del mundo.