Como un "fraude al consumidor" calificó el defensor del Pueblo, Juan A. Tejada, la alteración del peso de unos cien alimentos, al tiempo que pidió a la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor que "juegue su papel" de proteger al comprador "hasta el final" y revele el nombre de estos productos y quiénes los venden.
"Vamos a reclamar a las instituciones encargadas de velar por el consumidor que jueguen su papel hasta el final", advirtió. Unas cien marcas de productos, incluyendo varios de la canasta básica familiar, no cumplen con el contenido neto señalado en el etiquetado, según un informe que preparó la CLICAC, pero que se mantiene engavetado en esa institución, porque hay que preservar la "presunción de inocencia de los agentes económicos investigados".
Por su parte, Elsa Guanti, ex presidenta de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas, reprochó la conducta de los empresarios que incurren en la "práctica desleal" de incumplir con los pesos de los productos. A juicio de Guanti, ello deteriora la confianza que los consumidores tienen sobre las pequeñas y medianas empresas.