"El país necesita gente que construya, no que destruya con críticas", manifestó el precandidato Marco Ameglio, al referirse al discurso pronunciado por el candidato de la oposición, Martín Torrijos.
Ameglio catalogó el discurso de Torrijos como un "discurso de críticas, sin propuestas a los panameños, politiquero, bajo e irresponsable", destacando además, que "los panameños no quieren ofensas y lo que necesitan son soluciones y compromisos que se cumplan, con gente que construya y no gente que destruya con críticas".
Marco Ameglio destacó que está ansioso de enfrentarse a Torrijos en las elecciones, ya que se ha enfrentado a mejores oradores del PRD, y a oradores más comprometidos y responsables con ese partido, a quienes les ha sacado ventajas y les ha demostrado mayor fuerza.
Las declaraciones de Marco Ameglio, se dieron durante un recorrido que hiciera por el Corregimiento de Pedregal, donde visitó diferentes comunidades, recibiendo muestras de aceptación y apoyo de los electores, tanto arnulfistas como de otros partidos políticos.
Un vocero de los contadores, que pidió reserva de su nombre, dijo que "los contadores no tienen la culpa ya que su trabajo es auditado regularmente por funcionarios de la Contraloría, que muchas veces ven las situaciones y se quedan callados".
Señalan que como administrativos son muy golpeados y a nadie le ha importado su situación. Por otro lado, trabajan en situaciones de riesgo, pues no tienen un seguro ante cualquier robo y ganan salarios muy bajos de entre los B/. 200 y 300. Como empleados del MEDUC están bajo órdenes de los directores de los colegios quienes son sus jefes inmediatos y a quienes responden en sus acciones.
Lo que preocupa a la comunidad es que los recursos que se están usufructuando provienen del bolsillo de todos los panameños que aportan con el seguro educativo los dineros para una mejor educación en el país.
De estos fondos, la ley establece que un 27% serán destinados para atender los centros de educación básica general y media, es decir la primaria y secundaria y se incluye ahora a los centros operados por el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE).
Tal como explica la jefa de la Oficina de Seguro Educativo estos fondos deben utilizarse para el mantenimiento y reparación de los colegios, mantenimiento y compra de equipos, material didáctico y un porcentaje debe destinarse al bienestar estudiantil que atiende los programas de comedores escolares, transporte de estudiantes, asistencia a programas recreativos y culturales y donaciones a estudiantes que no se pueden costear sus estudios.
En cuanto a los montos destinados a cada escuela, la ley establece criterios específicos para la asignación de estos recursos tomándose en cuenta el número de estudiantes y las necesidades de los colegios.
El factor dominante es el número de estudiantes y el monto que se asignaba era de cien balboas por alumno, pero con la nueva ley, dado que se incrementa el número de centros, se estima que será de unos 30 balboas, ya que el presupuesto que se emplea es el mismo, pero se incrementa la cantidad de beneficiarios.
A la fecha, a los nuevos centros que se adhieren no se les ha hecho los desembolsos correspondientes porque se encuentran en la etapa de reglamentación de la ley y se atiende a los planteles que estaban dentro del sistema.
En cuanto a las nuevas formas de manejo de estos dineros que estipula la ley, Jiménez considera que con los controles que se aplicarán se podrá prevenir que situaciones de malversación se vuelvan a presentar. El interés en este caso es prevenir que no se vuelvan a presentar.