Trescientos soldados recién llegados de Irak y que están armados con fusiles de asalto M-16 entraron a la asolada ciudad de Nueva Orleáns, con permiso para abrir fuego sobre los saqueadores y "yo espero que lo hagan", dijo la gobernadora de Luisiana, Kathlenn Blanco.
"Estas tropas están bien entrenadas y con experiencia en combate, y están bajo mis órdenes para restaurar el orden en las calles", precisó Blanco. "Están armados con (fusiles) M-16, preparados y cargados", agregó.
"Estos hombres saben cómo disparar y matar, y tienen toda la voluntad de hacerlo si fuera necesario y espero que así lo hagan", señaló la gobernadora de Luisiana.
Por su lado, el coronel Henry Whitehorn de la Policía del estado de Luisiana indicó que la situación de seguridad en la ciudad de Nueva Orleáns, devastada por el huracán "Katrina" y las inundaciones, eran "malas".
Dijo, sin embargo, que la anarquía que reina en torno al estadio gigante Superdome, donde se encuentran miles de personas desplazadas, y en el barrio céntrico de negocios de la ciudad, se estaba "estabilizando".
Las operaciones de evacuación en Nueva Orleáns, donde aún permanecen unas 200,000 personas aisladas, contra los 1.4 millones que residen en la localidad en tiempos normales, se han visto complicadas por la violencia provocada por bandas armadas.
Por otra parte, el Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad una solicitud de fondos de emergencia por $10,500 millones para ayudar a las víctimas de "Katrina", informaron fuentes oficiales.
La medida será sometida a votación hoy por la Cámara de Representantes y será enviada de inmediato al presidente Bush para su promulgación, dijeron fuentes legislativas.
Esa suma tiene como objetivo asegurar la continuidad de las tareas de ayuda a las víctimas de la tormenta que arrasó los estados de Luisiana, Mississippi y Alabama y que habrá otra solicitud de fondos a finales de mes.