La inauguración de la nueva Farmacia Popular Compita, que llevó a cabo ayer el presidente de la república, Martín Torrijos, fue catalogada por muchos como una forma de "politiquería barata".
Tanto la Asociación Nacional de Propietarios de Farmacias como la Asociación de Representantes de Distribuidores de productos Farmacéuticos (AREDIS), denunciaron que el gobierno inició una competencia desleal en busca de la privatización del sistema de salud.
Para Orlando Pérez, presidente de la Asociación de Propietarios de Farmacias, la Farmacia Compita es el inicio de una privatización de los servicios de salud y es un llamado de alerta a la ciudadanía.
El presidente de esta asociación manifestó que en varias ocasiones trató de establecer reuniones con la ministra de Salud, Rosario Turner en busca de una solución al costo de los medicamentos, pero nunca lo escuchó.
Por su parte, el vicepresidente de la AREDIS, Lucas Berzbolovskis, señaló que la farmacia Compita es una competencia desleal del Gobierno, donde no se aplicarán las mismas reglas para las farmacias privadas que a la del Estado.
La AREDIS desconoce quién es el proveedor de los fármacos al MINSA, pero asegura que ellos no fueron convocados.
La nueva Farmacia Popular Compita está ubicada en el antiguo edificio Poli, en Calidonia, y está abierta de 7:00 a.m a 7:00 p.m.
Turner explicó que la Farmacias Compita no generarán ningún problema porque la financiación será contemplada a través de la red de medicamentos, que permitirá el retorno y mantenimiento del proyecto.