La caída de árboles en las últimas semanas, en la provincia de Coclé, mantiene alarmados a los residentes de algunas comunidades, debido a que se han desplomado sobre viviendas y hasta en plena vía.
Hace cuatro días, una familia entera casi muere aplastada cuando un palo de mamón cayó sobre dos casas por los fuertes vientos que se registraron en la comunidad de Farallón en Antón.
Minutos antes del hecho en la vivienda se encontraban un anciano y un niño de siete años en uno de los cuartos, pero afortunadamente, habían salido.
Noriela Sánchez, una de las afectadas, dijo que es preocupante que estos árboles viejos y grandes se hayan convertido en un peligro.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) de Coclé se trasladó a la comunidad para cortar las ramas del árbol y retirarlos de las viviendas afectadas; sin embargo, carecen de motosierras, por lo que utilizaron machetes y hachas.
Adrián De Gracia, director del SINAPROC de Coclé, dijo que ellos ya han iniciado un trabajo en conjunto con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) para evaluar, en toda la provincia, los árboles viejos que representen un peligro, para cortarlos y así evitar una tragedia.
Explicó que en las últimas semanas se han caído varios árboles, probablemente por la fuerte brisa que está provocando el frente frío.