En los últimos cinco años, el Fondo Fiduciario (FFD) dejó de recibir ingresos por B/. 50 millones, aproximadamente, debido a que los recursos generados por los bienes de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) fueron aportados al fisco corriente.
Un informe de la ARI revela que del año 2000 al 2004 se aportaron B/.71.9 millones al fisco nacional cuando la ley ordena que deben ser destinados al FFD.
Mientras que en ese período se destinaron B/.21 millones al FFD, lo que indica una diferencia de B/.50 millones.
Al respecto, el directivo de la ARI, Gustavo García de Paredes, señaló que desde hace cuatro años el Consejo de Gabinete estableció una norma para destinar esos fondos al fisco.
Mientras que el exadministrador de la ARI, José Chen Barría, señaló que la ley establece que esos dineros son del FFD.
Más de un año han durado las pesquisas para determinar la implicación de Bayo, quien en todo momento ha negado su responsabilidad en el crimen, según sostuvo el defensor de Aneth Ortíz, Carlos Herrera Morán.
Luego de estos 13 meses de indagaciones, el caso podría llegar a su desenlace con un llamamiento a juicio de los implicados.
Herrera Morán, asegura que para la semana entrante esperan el resultado de una vista fiscal que podría definir el rumbo a seguir de este caso que aún se encuentra en la mente de los panameños.
Como en otros casos similares en que las dudas, mentiras y las coartadas han dado pie para alimentar los rumores, en esta ocasión no ha sido diferente.
Se habló de la manipulación de la madre de uno de los implicados y de maltrato físico y psicológico.
Lo único dicho en concreto se desprende del testimonio de Aneth Ortíz.
Ella señala que el jueves 4 de septiembre, día que se cometió el crimen, Julio Anel Bayo llamó a Lilia Michelle desde el celular de su madre para hablarle sobre el futuro de la criatura que ésta llevaba en su vientre.
Le propuso encontrarse en un local en Plaza Conquistador donde luego ocurriría el crimen; según el testimonio rendido por la presunta cómplice de Bayo.
La defensa de Ortíz confirmó que el principal acusado siempre ha mantenido su inocencia y que su cómplice y amante actuó bajo coacción.
Los maltratos que supuestamente le infringía Bayo a Aneth Ortíz la envolvieron en esta situación, afirma su abogado.
Al inicio de las investigaciones se le practicaron pruebas psicológicas a Julio Anel Bayo. Humberto Mas, del Instituto de Medicina Legal, señaló en estudios preliminares del perfil del joven que podía ser considerado como un sociópata.
Diccionarios especializados definen a estos individuos como personas con un trastorno disocial de la personalidad.
También suelen ser llamados psicópatas. Estos últimos pierden la visión del mundo, mientras que un sociópata podría mantener perfectamente clara y concisa su visión de la realidad.
En su informe preliminar, Mas advirtió sobre una tendencia y potencial capaz de manipular a otras personas.
Cabe destacar, que el especialista lo calificó de homicidio pasional cuyas circunstancias habría que establecer.
Para establecer la presunta culpabilidad de Julio Anel Bayo en el asesinato de Lilia Ramos, los investigadores y abogados se han valido de varios recursos tecnológicos.
El primero de ellos. Basándose en la posibilidad de que el embarazo de la asesinada pudo ser el móvil y la negativa de Bayo de admitir que el hijo que esperaba era suyo, se ordenó una prueba de ADN.
El examen confirmó las sospechas, Julio Anel Bayo era el indiscutible padre de la criatura.
Una segunda prueba, el video de un restaurante ubicado en el Centro Comercial Los Pueblos registra a una persona depositando objetos en un cesto de basura desde un auto con la misma descripción del usado por Bayo.
La persona botó una correa y restos de ropa según el abogado Carlos Herrera Morán, cerca de las 7:00 de la noche.
Aneth Ortíz confesó haber esperado al supuesto asesino en un restaurante mientras pedía un refresco.
Herrera Morán afirma que la compra de la gaseosa la registró la caja del local, cerca de las 5:25 de la tarde, hora aproximada a la que ocurrió el crimen.
La cuarta prueba la aportó el celular de Bayo. Las repetidoras de la compañía de teléfonos a la que estaba afiliado, revelan que sus llamadas realizadas entre las 5:30 y 7:00 de la noche provinieron del área Este de la provincia.
El abogado de Aneth Ortíz, también afirma que contrario a la versión de Bayo que en el momento del crimen se encontraba en su centro de estudios. Las autoridades del plantel confirmaron que ese día las instalaciones estuvieron cerradas.