Efectivos de la Policía Nacional capturaron ayer a dos de los asesinos del taxista Gerardo Bonilla Guerrero, quien fue ejecutado de un certero tiro en la nuca el pasado jueves. Los matones resultaron ser dos adolescentes.
Hasta altas horas de la noche de ayer se realizaba un férreo operativo en San Miguelito, con el propósito de arrestar a un tercer menor de edad, vinculado con el homicidio de Guerrero. La Policía busca el vehículo que manejaba la víctima y el arma homicida.
Bonilla Guerrero, de 29 años, fue asesinado en la madrugada del jueves tras ser atacado por los tres adolescentes en la comunidad de Liberación 2000, del sector de Torrijos Carter, distrito de San Miguelito.
Según los datos recabados, los asaltantes abordaron el taxi de Bonilla en el sector del Mirador en Torrijos Carter, y cuando el auto estaba en un lugar desierto le propinaron un disparo en la nuca y lanzaron el cadáver en medio de matorrales, para luego llevarse el vehículo.
El infortunado conducía el taxi blanco marca Nissan Sentra, con matrícula 8T-10387, el cual tenía 3 meses de haberlo comprado y aún no ha sido recuperado por los efectivos policiales.
Bonilla Guerrero estaba casado y dejó a cuatro niños, cuyas edades oscilan entre año y medio y doce años. Bonilla laboraba en la piquera Radio Taxi Cerro Batea, desde que se fundó hace cinco años.
Un grupo de taxistas se agolpó en los alrededores de la estación policial de Santa Marta, en San Miguelito, para pedir que los menores asesinos sean tratados como delincuentes adultos.
Aquiles González, directivo de la piquera Radio Taxi Cerro Batea, pidió a las autoridades que se haga un plan de seguridad para los taxistas, debido a que se sienten inseguros.
Bonilla es el segundo taxista muerto en los cinco años de operación de la piquera de Cerro Batea, y de acuerdo a Aquiles González, los homicidas del primer crimen sólo pagaron dos años, porque también eran menores de edad.