Hoy tendrá lugar en la corregiduría de Betania una audiencia por la masacre de palomas mensajeras en el Estadio Nacional, y en el que están involucradas dos personas.
La audiencia se sustenta en la denuncia que presentó la semana pasada la ciudadana Olga Cabrera de Gaitán, de la Asociación de Amigos de Animales, ante el corregidor Ricardo Rodríguez.
Las palomas fueron liberadas durante el acto de toma de posesión de la actual presidenta Mireya Moscoso, el pasado primero de septiembre, pero las aves permanecieron en los predios del estadio.
Hasta el momento dos hombres han sido identificados como los responsables de este columbicidio (asesinato de palomas), por algunos trabajadores del Estadio Nacional, quienes describieron que se dispararon perdigones contra las indefensas aves que son a nivel mundial el símbolo de la paz.
Señalan los testigos que los dos hombres llegaron en un auto, del que se logró la matrícula, y luego procedieron a disparar indiscriminadamente contra las aves.
Posteriormente los sorprendidos y atemorizados obreros procedieron a introducir las palomas en sacos para retirarlas del área. Algunas de ellas agonizaban por las perforaciones provocadas por los perdigones lanzados.
En Panamá hay reglamentos especiales para proteger la vida, y el reino animal no es la excepción, aspecto en el que sustenta la denuncia presentada.
Es el segundo caso delicado de maltrato a los animales que se registra en Panamá este año, pues anteriormente una lidia de toros causó enfrentamiento verbal y hasta legal entre la Sociedad Protectora de Animales y los organizadores del espectáculo taurino.
La sociedad en esa oportunidad denunció a los organizadores por maltrato, pero en el caso de las palomas, demandan que se castigue a quienes mataron a estas aves.
En tanto, el uso de las palomas para el acto oficial fue criticado por la Fundación Humánitas, que solicita a las autoridades que no permita más esta situación.
La fundación procedió a trasladar a unas 42 palomas que aún quedaban en el estadio, las que fueron abandonadas a su suerte y que al defecar por doquier, causaban daños incalculables al recién inaugurado y millonario centro.
Humánitas se comprometió con la administración del estadio a trasladar a las 20 palomas que quedan, y solicitan a las autoridades que no obvien más, bajo ningún pretexto, las medidas sanitarias vigentes.