Las cuatro personas sindicadas por el supuesto delito de posesión y comercio de armas prohibidas, pretendían trasegar 15 unidades de AK-47 en 2003.
La audiencia será presidida por la juez María Vigil de Laniado, y en representación del Ministerio Público estará la fiscal Tercera Anticorrupción, Yolanda Austin.
El 22 de febrero de 2003 la Fiscalía de Drogas autorizó la operación encubierta "E-400", para lograr la detención de una red criminal dedicada al tráfico internacional de drogas y armas, cuya célula operaba desde Panamá, comercializando con grupos armados colombianos.
A raíz de las averiguaciones, en esa misma fecha se dispuso autorizar la filmación de vídeos, grabaciones de conversaciones y comunicaciones de las personas bajo investigación, y para el 13 y 14 de mayo de ese año empezaron los arrestos.
Lida Alguero tenía 10 años de servicio en el Ministerio Público.
Entre las versiones que se manejaron del caso, se cree que la jefa de la Secretaría de drogas de Darién era la persona encargada de hacer el contacto entre los vendedores y compradores de las armas de guerra.
Se descubrió que la organización criminal traficaba armas de guerra provenientes de Centroamérica.