Una inspección que hiciera la Comisión Vial de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) en la vía que conduce hacia el puente Centenario determinó que la falta de mantenimiento fue la causante de su desplome.
“Esto se pudo haber evitado”, expresó Miriam Tejada de Solís, presidenta de la SPIA, quien el sábado participó de la inspección, junto a otros tres ingenieros de la Comisión Vial.
De acuerdo con Solís, pudieron detectar que los drenajes pluviales de la vía estaban deteriorados.
Según los especialistas, esto ocasionó que el talud del relleno fallara, debido a las constantes filtraciones de agua que pudo tener por la falta de los desagües.
“Mientras el problema de las aguas no se controle, esta situación siempre se va a estar suscitando”, advirtió Solís, quien explicó que aunque en la inspección no contaron con equipos especializados, sus experiencias les permitieron diagnosticar que el problema crítico se observa en la parte inferior del acceso, pues hay protuberancias y agrietamientos pronunciados, que causaron que la vía se viniera abajo.
Manifestó que el desplome del acceso fue paulatino; vino creciendo y por no contar con el mantenimiento, la inspección y el monitoreo, estas son las consecuencias.
La presidenta de la SPIA aclaró que la estructura del puente Centenario está estable, no corre ningún peligro, puesto que no muestra daños.
A juicio de estos tres ingenieros, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) debe iniciar un estudio hidráulico y geológico, ya que el agua se convierte en una amenaza para este tipo de construcciones.
Por su parte, Marisol Acosta, del Departamento de Inspección de la entidad, informó que el MOP efectúa un estudio geológico al suelo de la vía de acceso hacia el puente Centenario.