Una aparente disputa personal, entre dos ciudadanos, provocó que una de las partes hiciera algo peculiar y nunca antes visto en Panamá.
Resulta que una camioneta fue envuelta en su totalidad con cinta plástica, la misma que utilizan los estamentos de seguridad cuando acordonan la escena de un crímen o un hecho delictivo.
Adicional a la cinta, el supuesto afectado dejó un mensaje en uno de los retrovisores de dicho vehículo.
El hecho ocurrió sobre los estacionamientos de un local comercial, ubicado en calle 64, en el corregimiento de San Francisco.
Hasta el momento ninguna autoridad se ha pronunciado.
