Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ), la Iglesia Católica y el Ministerio Público realizaron una inspección ocular en el lugar conocido como "Motor Pool" del antiguo Cuartel de Los Pumas de Tocumen, para verificar la ubicación exacta de posibles tumbas clandestinas y restos de opositores a la dictadura militar.
De acuerdo con una fuente judicial, en la inspección participó el arzobispo de Panamá José Dimas Cedeño, el subdirector de la PTJ, Javier Chérigo, funcionarios de la Escuela de Física de la Universidad de Panamá, el fiscal tercero superior, Rolando Rodríguez, y dos testigos que especificaron los posibles puntos en donde pudiesen existir más fosas con restos.
Trascendió que durante la inspección se intentó establecer los puntos exactos ubicados inicialmente en un croquis suministrado a la Iglesia Católica con supuestos puntos en donde pudiesen existir otros restos de personas asesinadas durante la dictadura militar.
Se informó que se trató de establecer con un margen mínimo de error la ubicación de otras tumbas y para ello los testigos señalaron algunos puntos coincidentes con el croquis presentado por la Iglesia Católica.
También se elaboró una cronología de los lugares de las antiguas edificaciones del Cuartel de Los Pumas en donde se pudiese haber realizado algún tipo de sepultura clandestina.
El expediente sobre los restos óseos encontrados en Tocumen fue remitido a la PTJ para elaborar una nueva investigación con la participación de paleontólogos argentinos expertos en la ubicación de restos humanos.
A la vez se conoció que las autoridades evalúan la posible contratación de equipo especializado para ubicar restos humanos, pero trascendió que el monto para su alquiler puede superar los B/.50,000, para lo cual no existen fondos.