El ecoturismo controlado de avistamiento de ballenas dejaría ingresos a Panamá hasta de unos B/.100 millones anuales, aseguró a El Panamá América Gabriel Despaigne Falconett, presidente de la Asociación Verde de Panamá (ASVEPA).
Esta es una de las 11 organizaciones ambientalistas panameñas que conforman el Fórum Sociedad Civil Ambiental (SOCIAM) que presentará a la Asamblea Legislativa un proyecto de Declaración para que las Aguas Territoriales, Plataforma Continental y la Zona Económica exclusiva de los mares panameños sean santurarios balleneros.
Despaigne, ingeniero agrónomo, remitió a El Panamá América una nota que hicieron llegar recientemente al legislador José Urrutia, quien preside la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo, para plantear su posición sobre el tema.
En el documento, los ambientalistas dejaron constancia de su inquietud con respecto a tópicos específicos, entre éstos, la votación del gobierno panameño ante el Comité Ballenero Internacional (CBI) a favor de la cacería de ballenas, "a pesar de las gestiones y docencia que nuestras organizaciones realizaron a los más altos niveles de las autoridades gubernamentales".
Señalan además su disconformidad con el proyecto de construcción de la carretera Boquete - Cerro Punta que "afectaría áreas protegidas" y con el hecho de que "no se apruebe aún la ley sobre paso de carga radioactiva y tóxica por el territorio panameño, así como la del Parque Nacional Coiba y lo relativo al incentivo para la generación eléctrica desde fuentes renovables y limpias".
En otros puntos, la nota cita también el veto a la ley sobre delitos ambientales, la falta de respeto a las servidumbres hidrográficas y el manejo adecuado de las cuencas, ya que se producen derrames masivos de contaminantes y accidentes de alto riesgo "por negligencia en la disposición final de tóxicos".
A juicio de Despaigne, el daño que se está haciendo a los mares de nuestro país empieza a ser irreversible.
Las declaraciones surgen luego de que el grupo al que pertenece y del que participan organizaciones ciudadanas, científicos, activistas y personalidades preocupadas por el ambiente, realizara un balance sobre "la salud de los océanos y la vida".
Es entonces que se consideró que hay aspectos críticos que están ocasionando un serio deterioro de los ecosistemas marino-costeros, insulares y oceánicos, degenerando en una progresiva disminución de su biodiversidad e incrementando los niveles de riesgo para los panameños.
Los miembros de SOCIAM piden que se lleven al tapete puntos primordiales como el vertimiento de desechos sólidos, químicos, sustancias y objetos peligrosos, lo que sucede rutinariamente sobre ríos, playas y océanos.
Despaigne insistió también en la tala indiscriminada de árboles con lo que "se está provocando el incremento peligroso de la erosión - sedimentación en manglares, ecosistemas coralinos, playas, mares, océanos y sistemas marino costeros".
A lo anterior se añade, considera, que la participación ciudadana es limitada o ausente en los estudios de impacto ambiental y "el gobierno decide negativamente, tal es el caso del paso elevado vehicular sobre el Matasnillo con invasión de áreas marinas de la Bahía de Panamá".
Despaigne dijo que en "Septiembre, mes de los océanos", los ciudadanos y las autoridades deben llevar adelante un cambio de actitud, participación y apoyo en las actividades de protección, así como su participación en limpiezas submarinas y de playas o costas.
"No compre locales y viviendas de proyectos que afecten su seguridad y el ambiente. Exija políticas preferenciales hacia la energía proveniente de generadores con fuentes renovables y limpias. Cuando haga turismo, exija hoteles con tecnología de diseños medio-ambiental y descargas de aguas negras cero contaminantes", menciona.
SOCIAM está compuesta por Asociación Ecologista Panameña ( AEP), Asociación Nacional de Desarrollo Sostenible (ANDS), Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD), Alianza Verde (AV), Asociación Verde de Panamá (ASVEPA), Bio-Natura y Educación (BNE), Coordinadora Ambiental de Panamá Este (CAPE), Coiba Panamá (CB), Red de Acción en Plagicidas y sus Alternativas para América Latina(RAPAL), Sociedad de Investigaciones Biológicas de la Universidad de Panamá (SIBUP).