En los tres últimos años el Gobierno ha destinado al menos B/. 35.5 millones en materia de subsidios al combustible que utilizan los transportistas del sector colectivo. ¿La razón? Aplazar una exigencia de arrastre de los transportistas: aumentar el precio del pasaje.
El último "mecanismo de estabilización tarifaria", como se le conoce, fue entregado en este mes, el cual es de B/. 2 millones, donde están incluidos los 0.10 centésimos del aumento del subsidio, el cual fue anunciado ayer.
Manuel José Paredes, viceministro de Comercio e Industrias, explicó que por "un error" en la redacción del documento oficial se mencionaba que el subsidio a los transportistas, sólo era de 0.25 centésimos y no de 0.35.
Durante el año pasado, el Ejecutivo reconoció a los transportistas un monto de B/.7.5 millones, de los cuales se han gastado un aproximado de B/.5 millones.
Mientras los subsidios del combustible aumentan, a juicio de los usuarios del transporte público de pasajeros, los conductores en lugar de pensar en un aumento deben mejorar el servicio que ofrecen.
David Ramírez, presidente del Movimiento de Usuarios 23 de Octubre, indicó que está en completo desacuerdo con las exigencias de los transportistas, porque la deficiencia, el desorden y la agresividad con la que tratan a los usuarios no ha cambiado.
Mencionó que los transportistas piensan en función de que el negocio ya no es rentable, pero no hablan de mejoras al sistema.
Agregó además que, de darse el aumento en la tarifa del servicio de transporte colectivo, la Ley 6 de transparencia exige una serie de pasos, como por ejemplo, someter la propuesta a consulta pública. Luego, la Junta Directiva de Transporte deberá decidir si autoriza o no que se haga el incremento en el costo del pasaje.